Resulta cómico, en principio, y preocupante, a segunda vista, cómo desviamos la mirada de lo primordial. Hace poco, algunos economistas le pidian al presidente Zelaya que se concentrara en lo indispensable para el país en este momento -la generación de empleo y las dificultades económicas- y que dejara de lado temas sin importancia.

Ello se ve reflejado en el viaje del Zelaya a Cuba para participar junto con tres Premios Nobel de Economía en un debate sobre la situación mundial.

Esa intervención -a pesar de nuevamente servir al mandatario para arengar contra el capitalismo- debio servir para mucho más que la simple alabanza del Fidel hacia la inteligencia del hondureño. Sin emabrgo, resulta increible que el principal punto de esa salida sea si hubo o no encuentro con Fidel Castro, o si hubo foto o no.

Está bien que Zelaya vea en Fidel una figura mundial y que el caribeño califique como inteligente cualquier discurso contra el modelo impulsado por Estados Unidos -esa ha sido su razón de ser por más de 50 años- pero hacer de la probabilidad del encuentro un tema para los hondureños no es justo.

Apuesto que a buena parte de los hondureños les preocupó más la visita del FMI, las dos apariciones del mandatario diciendo que no se necesita al organismo y los pronósticos de calamidad que nos dejaron a algunos preguntándonos ¿por qué Honduras y no otros? ¿qué estamos haciendo mal? ¿cómo nos salvamos?

Lo del encuentro con Fidel está bien para las revistas de farándula -que de todas maneras ya tenían la foto del cubano con el presidente Leonel Fernández-, pero estaría mejor ver una foto del presidente Zelaya sentado con su gabinete, con los líderes empresariales y los representantes civiles diseñando un plan de país ante la crisis.

Bueno, creo que eso es lo que todos queremos desde el inicio del Gobierno, que se nos diga para dónde vamos y qué podemos hacer para que Honduras -sin el FMI o con él- puedan salir sin tantas heridas de esta guerra a la que nos estamos enfrentando con cortauñas por falta de una visión amplia, periférica.

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